Para crear un comercial de McDonald’s… hay que
ser muy español.
Gabriel Dreyfus
gdreyfus@adlatina.com
Yo no estoy aquí para decir lo que no me gustó sino
lo que sí me gusta y creo que lo bueno no necesita
explicaciones: si las necesitara no sería bueno.
Pero, cansado de tanta creativosidad sin fundamento,
hoy voy a explicar mi elección del mes.
El comercial español de McDonald’s tiene humor, pero
no es chistoso.
Tiene creatividad cimentada en un concepto.
En un concepto que, seguramente, está basado en
investigaciones previas.
También está fundamentado en algo que excede a las
cadenas de fast food y está en la primera plana de
todos los periódicos del mundo: si la globalización
no armoniza con los regionalismos, se muere.
Es cierto que, en todo el mundo, McDonald’s ofrece
un cuarto sabor con alguna característica regional.
Pero yo no me refiero a la estrategia del producto
sino a su buena comunicación y esta es más difícil
de lograr que un pan de campo, una salsa picante o
un churrasco en lugar de una hamburguesa.
Creo que el comercial no triunfará en Cannes y,
probablemente, tampoco lo haga en San Sebastián.
Creo, sí, que ganará en los pueblos y ciudades de
muchas regiones de España.
No de todas, salvo que se haya hecho una versión
para cada sitio.
Para los cientos de españas que hay en toda España.
Este mes, sólo seleccioné 7 finalistas de 133 piezas
de TV: entre ellos, dos piezas del tradicional
competidor de McDonald’s en España y en el mundo.
Pero, a mi juicio, the king fue Mc y no Burger.
Mis felicitaciones -y también un poco de envidia- a
TBWA y a McDonald’s (España) por su excepcional
comercial Cocina de Pueblo.
No voy a mencionar a los otros finalistas -como
tampoco lo haré con los de gráfica- pues,
indirectamente, estaría señalando a los 300 trabajos
que no me gustaron.
Puesto que estos -salvo alguno que descarté por eso-
no son anuncios gráficos ni comerciales creados para
festivales, alguien podría decir que la proporción
no está tan mal…
Pero yo creo que sí, que está muy mal, justamente
porque la mayoría no son trabajos para conquistar
jurados sino para convencer a consumidores
potenciales: a mi juicio, la creatividad sin
concepto (sobre todo la que muestra adolescentes que
adolecen de falta de razón) está tan alejada de los
verdaderos consumidores como del producto o servicio
que debería anunciar.
Entre toda la gráfica -con sólo otro buen finalista-,
me pareció excelente (y los felicito) la campaña de
Publicis y Renault (Venezuela) para el Kangoo
Sportway.
¿Será original? me pregunto con esa ilógica tan
argentina que siempre cree que las buenas ideas sólo
puede provenir del Primer Mundo, de Brasil o de
nuestro país.
Como dicen que dijo Borges (y después varios lo
plagiaron): los argentinos son italianos que hablan
en español, piensan en francés y se creen ingleses.
Pero yo creo que eso era antes: cuando pensábamos
-al menos en publicidad- con cierta lógica.